De Porteros de Discoteca y Agresiones…

14 12 2010

Entre los jóvenes de Pontevedra hay una noticia que hoy mismo ha corrido como la pólvora por todo tipo de redes sociales y periódicos locales. Se trata de la agresión sufrida por un joven pontevedrés sobre las 5 de la mañana del pasado domingo a cargo de uno de los gorilas, nunca mejor dicho, que custodian la entrada de la discoteca “Carabás”.

Resulta que cuando este joven, como tantos y tantos otros pontevedreses, intentó entrar en la susodicha discoteca y uno de los porteros, ahora también llamados “controladores de acceso”, le impidió la entrada alegando que el calzado que llevaba el joven no era el adecuado para entrar en el local. Hasta ahí todo bien. Sin embargo, al joven no le pareció del todo bien, por lo que preguntó a los porteros la razón por la cual otros jóvenes sí estaban entrando en el local con un calzado similar al suyo, el cual no había sido aceptado anteriormente. El joven entonces sacó su teléfono móvil y comenzó a grabar cómo otras personas accedían a la discoteca con un calzado parecido al suyo. Tras una pequeña discusión sobre si en la grabación podían o no podían salir las caras de los “controladores de acceso” uno de estos respondió con una agresión en forma de bofetada al joven causándole una fractura en la mandíbula y la rotura de una muela. Tras dicho suceso no pudo suceder otra cosa que la aparición de la policía para tomar nota de lo allí ocurrido y llamar a una ambulancia para trasladar al joven al hospital de Montecelo, desde donde fue trasladado a Povisa en Vigo.

El caso es que esta no es la primera vez que ocurre algo similar en Pontevedra, incluso ni en esta discoteca, aunque también hay que decir que hace tiempo que no sucedía nada tan deleznable como el hecho anteriormente relatado. Si no me falla la memoria incluso escribí algo sobre la última vez que sucedió una agresión de este tipo en Pontevedra.

Desde hace ya muchos años no soy cliente de Carabás. La razón la puedo justificar con cosas como esta. Recuerdo mis años de colegio e instituto, cuando todavía acudía a este local. Los chavales éramos tratados como ganado. Cuantas y cuantas veces hicimos cola aunque era algo mas parecido a una montonera para a veces llegar a la entrada y el tipo que ejercía de portero te dijese alguna sobrada y te mandase para casa de nuevo. Soy asiduo de muchos pubs con controlador de acceso, incluso soy amigo personal de alguno de estos. El trato que se le pide no es mucho más que un poco de educación, un saludo y si puede que te abra la puerta. Pero es que hay que distinguir entre gente que sabe de qué va esto y personajes que por ser porteros se creen que manejan todo el cotarro. La verdad es que entre los porteros de esta discoteca siempre me ha dado la impresión de que hay más de estos últimos que de los verdaderos controladores de acceso.

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