Documento Histórico: Ciudad de Pontevedra

24 11 2010

Gracias a Alcaldepedras.blogspot.com os presento el documento por el cual hace ya 175 años Pontevedra dejaba de ser una villa para ser una ciudad. Interesantísimo documento, debería ser lectura obligada.

Titulo de  Ciudad en que se refieren algunos privilegios otorgados a sus naturales por servicios prestados desde la antiguedad.

DOÑA ISABEL SEGUNDA, por la gracia de Dios Reina de Castilla, de León, De Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas de Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra firme del Mar Océano; Archiduquesa de Austria; Duquesa de Borgoña, de Brabante, y de Milán; Condesa de Absburg, de Flandes, Tirol y Barcelona; Señora de Vizcaya y de Molina, etc. Y en su Real nombre durante su menor edad la Reina Gobernadora,
Por cuanto con Real Orden de 10 de Agosto del año próximo pasado comunicada por el Ministerio de Gracia y Justicia se remitió a la Sección del propio ramo del Consejo Real de España e Indias para que consultase á la mayor brevedad posible cuanto se le ofreciese y pareciese, una instancia de los individuos que componen el Ayuntamiento de la Villa de Pontevedra, en la que con el objeto de coronar los muchos timbres que goza dicha Villa desde la antigüedad mas remota y en fiel testimonio de su sincera adhesión al trono de mi escelsa hija la Reina Doña Isabel segunda, me ha sido hecha relación:
Que este pueblo marítimo situado á la cabeza de la Ría llamada de Pontevedra es el centro y mercado general de los que se encuentran en el radio de ocho leguas, y se halla colocado entre jardines, campos amenos, pastos esquisitos y alturas deliciosas en el camino real que desde las ciudades de Santiago y la Coruña pasa al inmediato Reino de Portugal.
Que además es aquel país sano, variado, hermoso, abundante por mar y tierra, y su población el recreo de viajeros y naturales por su aseo, cómodas y delineadas calles, magníficas plazas, saludables fuentes y paseos deliciosos con alamedas pobladas dentro y fuera de su recinto.
Que contiene multitud de establecimientos públicos, excelentes edificios, grandiosos Templos, murallas y torreones respetables en medio de sus ruinas, y un numeroso y distinguido Ayuntamiento con Autoridades competentes
Que la antigüedad y nobleza de la espresada Villa empieza á contarse desde el heroico ilustrador Teucro Capitán Griego, que con sus compañeros después de la ruina de Troya hicieron mansión en ella engrandeciendo los pueblos que llamaron Elenos, de los que era cabeza, la cual fue conocida mas adelante por la Ciudad Lambriaca, como aparece de una inscripción puesta en la portada de la Casa de la misma Villa.
Que por el genio guerrero y la insigne destreza de los naturales de dicha Villa y pueblos comarcanos en el conocimiento y elaboración de los metales é instrumentos bélicos, se construyeron para el célebre General Annival un Escudo y otras preciosas armas hace más de catorce siglos, por cuyo hecho ordenaron después los Señores reyes Católicos en la ley primera, título sesto, libro sesto de la nueva Recopilación, que todos los Españoles usasen de los Escudos ó paveses fabricados en Pontevedra ó Oviedo, y que en el tiempo de la guerra de la Independencia se estableció por el Gobierno una fábrica de fusiles en dicha Villa.
Que los romanos después de haber construido el Imperio de Cartago y sojuzgado la indomable Galicia conocieron y aprovecharon á la par que el valor de los naturales las ricas producciones de aquel país vistiendo de su finísimo lino, preciosas telas guarnecidas de oro.
Que el Emperador Adriano mandó construir un camino desde Lugo al importante y seguro Puerto de Marín donde aportaban sus naves y las de otras naciones, cuyo puerto se halla a la entrada de la Ría de Pontevedra distante menos de una legua de la Villa.
Que apenas el ínclito Pelayo fue proclamado por caudillo de los buenos Españoles refugiados entonces en Galicia y Asturias, le siguieron los leales y valientes de Pontevedra y todo su país bajo el Pendón de su ilustre Prócer Sorrez de Sotomayor, hijo de aquel pueblo y tronco de los de este apellido.
Que en tiempo de los Reyes Don Alonso el Católico, que reinó por su augusta Esposa  Ormesinda, hija de D, Pelayo, de D. Alonso el Casto, de D. Ramiro de las órdenes de D. Fernando el Magno primero de León y sus sucesores sobresalieron por sus heroicos servicios, según los analistas y documentos fidedignos, los de las Casas de Mariño, de Lobera, Caamaño, Gutiérrez, Osorio, Figueroa, Yánez de Nóboa, Sarmiento, Saavedra, Aldaos, Mendozas, Mosqueras, Montenegros y otras originarias de Pontevedra, en cuyo país tienen Solares y Casas muchos Ricos – omes, Condes, Próceres y Potestades de aquellas épocas, hoy Grandes de España y títulos de Castilla
Que por un Privilegio que el rey Don Ordoño dio a la Iglesia Catedral de Santiago en el año de novecientos cincuenta y cinco se asegura que los Moros no invadieron al principio el Obispado de Iria, hoy Padrón hasta el Mar, y por aquel pais en que está el de Pontevedra fue refugio y amparo de los demás Obispos y esforzados gallegos desde donde salieron Ilustres Campeones para defender a los de Lugo, Mondoñedo, Orense y Tuy.
Que el Señor Rey Don Fernando Segundo de León dio a la citada villa de Pontevedra privilegios de exención de tributos y pedidos, y aun de la Moneda forera en el año de mil ciento sesenta y nuevo, satisfecho de que sus vecinos se distinguieron en las batallas contra el rey de Portugal en el mismo año pues además de haber restituido veinte y cinco pueblos a la Corona de León y Galicia reconoció su Vasallaje el referido Rey Don Alfonso primero de aquel Reino, y que dichos privilegios fueron confirmados por los Señores Reyes Don Alonso de León, su hijo el Santo Rey Don Fernando y el sabio Don Alonso su Viznieto
Que en una de las mencionadas épocas, se construyeron o reedificaron si ya era obra de los Suevos, las célebres Murallas de la espresada Villa con sus correspondientes Torreones y doce puertas, y que su arrabal llamado de la Moureira que dice a la Ría donde habita la jente de Mar, es uno de los mas famosos de la antigüedad y el mayor de todas las poblaciones de Galicia, de modo que aun conserva diez y siete Muelles de Sillería y Cantera, de los cuales cuatro no bajan de sesenta varas de frente.
Que bajo el mando de su valiente patricio Payo Gómez Chirino, que después den el Reinado de Don Sancho el Brabo fue también su Almirante, salieron de aquella célebre marina veinte y seis Naves en unión de otras varias de la Ría de Noya, para la importante reconquista de Sevilla, verificada por el Santo Rey don Fernando en mil doscientos cuarenta y ocho, a la que también asistió el ilustre Infanzón Don Payo Mariño, hijo de Pontevedra y que por haber sido dicha división la primera que rompió la cadena que los Moros tenían sobre el Guadalquivir, acontecimiento que dio la victoria, se concedió a  los Marineros de aquellas Rías el gran privilegio de que no pudiesen padecer pena afrentosa no siendo por delito de traición.
Que asimismo fueron heredados en el repartimiento de aquella gran reconquista muchos Gallegos oriundos del país de la indicada Ciudad, y que en memoria de estos y otros triunfos del gremio de Mar se pasea anualmente por sus calles en la fiesta del Corpus Cristi una Nave ricamente empavesada y dirigida por su Ayuntamiento a caballo cantando las proezas de sus mayores.
Que la Marina, pesca y comercio de dicha población fueron de tanta importancia que el Santo Rey Don Fernando le concedió en siete de Noviembre de mil doscientos setenta y seis otro diploma para que solo allí y en Noya se elaborase la grasa de Saín estraída de la Sardina de aquella Ría, y que en mil cuatrocientos cincuenta y dos se señaló a la misma población por puerto de carga en Galicia.
Que cuando Colón salió de España en mil cuatrocientos noventa y dos a descubrir el nuevo mundo llevó tres naves llamadas Carabelas y la Capitán en que iba nombrada la Gallega, se cree fuese de Pontevedra.
Que en mil seiscientos diez y nueve salieron con la marina de la misma Villa por orden de Felipe Tercero los dos hermanos famosos Capitanes de Mar Gonzalo y Bartolomé García de Nodal, quienes descubrieron el nuevo estrecho de San Vicente y reconocieron el de Magallanes, y que por lo tanto se ha conservado hasta este siglo a aquellas Rías la principal autoridad de Marina y a Pontevedra como su Cabeza y centro.
Que allí se estableció y estuvo floreciente hasta la reunión de las Administraciones generales de la de Salinas de Galicia con todas sus oficinas y Dependencias dando inmensos productos al Real Erario, y que allí subsisten todavía por orden de mi Gobierno los Alfolíes de acopios de Sales para todos los pueblos interiores y los de la provincia de Orense, que por mil ramos se comunican desde antiguo con la espresada Villa, a cuyo efecto se mandó abrir por el Señor Rey Don Carlos Tercero, mi Augusto Abuelo, que santa gloria haya, la importante carretera que sale de dicha Villa, para Orense, la cual está mandado se continúe y concluya.
Que no solo es célebre Pontevedra por su Marina y las demás proporciones que para toda clase de giros y disposiciones presenta su país, sino que instruidos sus hijos con una educación esmerada de que particularmente cuidan sus autoridades, han llegado muchos de ellos a distinguirse en los primeros puestos, empleos y categorías de la nación.
Que en tiempo de las guerras de succesión socorrió con mas de medio millón de reales a la Caja Militar de Felipe Quinto, y sostuvo el derecho de este con inalterable fidelidad a pesar de los incendios y daños que le hicieron sufrir sus enemigos, y que en el año de mil setecientos treinta y cuatro se creó en ella un Regimiento provincial, el cual aun se conserva con el nombre de Provincial de Pontevedra, atendiendo el valor, lealtad, excelente disposición de sus naturales, mucha población en el radio de seis o siete leguas de la espresada Villa y tener esta edificios a propósito para cuarteles y Hospital Militar.
Que en la guerra de la independencia y convulsiones políticas posteriores se llenó de gloria l apropia Villa por sus grandes servicios y padecimientos, siendo su regimiento Provincial uno de los que mas sobresalieron en dicha época por su valor y heroísmo en sostener los fueros de la patria y el lustre verdadero de la Monarquía Española, y que atendiendo sin duda mi paternal solicitud a los grandes servicios hechos en todas épocas por la referida Villa, y a que esta y su jurisdicción es una de las de mayor población de las cuatro Provincias del fidelísimo Reino de Galicia, tube a bien por mi Real Decreto de treinta de Noviembre de mil ochocientos treinta y tres erigirla en Capital de una de las referidas cuatro Provincias; y en esta atención y en la de que los individuos que  componen el Ayuntamiento de la misma Villa desean tener un testimonio que recuerde perpetuamente el Feliz reinado de mi Augusta hija la Reina Doña Isabel segunda, me han suplicado sea servida conceder a dicha Villa el titulo de Ciudad de Pontevedra, o como la mi merced fuese.
Y habiéndose vista esta instancia en la referida Sección de Gracia y Justicia del Consejo
Real de España e Indias por decreto de diez y seis de Agosto del año próximo pasado acordó que se remitiese a la Audiencia de Galicia para que informase sobre su contenido lo que se le ofreciese y pareciese; quien hecha cargo de ella la devolvió manifestando que no encontraba reparo en que se concediese a la espresada Villa de Pontevedra el Titulo de Ciudad que solicitaba, tanto por no seguirse en ello perjuicio alguno al publico ni a los particulares, como por ser muy consiguiente al rango en que se le ha colocado en la última división de Provincias designándola por Capital de una de las cuatro de Galicia.
Y vuelto a ver todo el Expediente de la referida Sección de Gracia y Justicia, por resolución mía que recayó sobre consulta suya de trece de Octubre del año anterior que se publicó en ella en tres de Diciembre siguiente, conformándome con su parecer tube a bien conceder a la espresada Villa de Pontevedra, el Título de Ciudad que ha solicitado.
Por tanto por la presente de mi propio motu, cierta ciencia y poderío Real, de que en esta parte quiero usar y uso como Reyna Gobernadora de estos Reynos y Señoríos durante la menor edad de mi escelsa hija la Reyna Doña Isabel Segunda, quiero y es mi voluntad que la que hasta ahora se ha llamado e intitulado Villa de Pontevedra se llame e intitule en adelante Ciudad del mismo nombre.
Y por esta mi carta mando a los Infantes, Prelados, Duques, Marqueses, Condes, Ricos hombres, Priores de las Órdenes, Comendadores y Subcomendadores, Alcaides de los Castillos y Casas fuertes y llanas, al Presidente y Magistrados del Consejo Real, al Presidente y Ministros del Supremo Tribunal de España e Indias, a los Presidentes, Regentes y Jueces de las Audiencias, y a todos los Corregidores, Asistente, Gobernadores, Alcaldes mayores y ordinarios, Alguaciles, Merinos, Prebostes y otros cualesquier Jueces, Justicias y personas de cualquier estado, calidad, condición, preeminencia o dignidad que sean mis súbditos y naturales de estos Reynos, así a los que ahora son, como a los que en adelante fueren, y a cada uno y cualesquiera de ellos que desde hoy en adelante llamen e intitulen Ciudad de Pontevedra a la que hasta ahora se ha llamado e intitulado Villa del propio nombre, y que guarden y cumplan y hagan guardar y cumplir esta mi carta y lo en ella contenido y que contra su tenor y forma no vayan, ni pasen ni consientan ir ni pasar que asi es mi voluntad.
Dado en el Pardo a veinte y tres de Noviembre de mil ochocientos treinta y cinco.- YO LA REINA GOBERNADORA.- Yo Don Fernando de Ibarrola, Secretario de la Reina Nuestra Señora, lo hice escribir por su mandado – Registrado: D. Salvador Mª. Granés – Teniente Canciller – Mayor, D. Salvador Mª. Granés – El Duque de Bailén – D. Ramón López Pelegrin – D. Josef Ayuso y Navarro .-
Hay un sello que dice: – M. ELISABETH. II. D. G. HISPAN. ET. IND. REGINA.-
V. M. Hace merced a la Villa de Pontevedra de título de Ciudad del mismo nombre en la forma aquí expresada.
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175 Años de la Ciudad de Pontevedra

23 11 2010

Hoy mismo se cumplen 175 años desde que la reina Isabel II concedió el título de ciudad a Pontevedra. Polémicas políticas a parte, en las que no tengo tiempo a entrar, simplemente: Felicidades Pontevedra!

Si queréis conocer un poco más como era Pontevedra hace algunos decenios, os invito a que visitéis la sección “Tal y Cómo Éramos” de este mismo blog.