Ayer estaba viendo la tele y mientras hacia un poco de zapping, llegó mi televisión a cierto canal, no voy a decir nombre ninguno; y me puse a ver una tertulia televisiva. Mi sorpresa fue grande cuando vi que el tema a tratar era “Los Toros”, la mítica tertulia/debate entre los taurinos y los amigos de los animales.
Pero mi sorpresa fue máxima cuando viendo entre los tertulianos a una periodista de las mal llamadas del corazón, opinando sobre ello; y mi sorpresa fue aún más si se podía cuando en una discusión entre esta y un “taurino” la iluminada se le da por decir que “como los toros son una tradición, y las tradiciones hay que respetarlas, también habría que permitir la práctica de la ablación de clítoris.”
Tras esto como es normal, deje de escuchar tal sarta tontería y cambié de canal al momento.
Pero la pregunta que me viene a la cabeza, es que cómo puede ser que en este país cualquiera pueda decir/opinar por televisión la primera cosa que le venga a la cabeza sin tener ni idea del tema a tratar ni saber nada sobre el debate, y sin tener una, no sé, una reprimenda por decir tal desfachatez…
La verdad que no lo entiendo. Yo puedo opinar de lo que conozco no de algo que no vi en mi vida y que no escuche hablar en mi vida, y que en este caso concreto, por oir algo sobre Jesulín de Ubrique no se es un experto en toros ni nada parecido.
Pero eso mismo se hace con otros mismos temas tan dispersos como pueden ser la política o el fútbol.
A ver si un día se aprende en este santo país que cada uno hable de lo que sabe y no soltar tonterías así porque sí.
Y es que si no sabes no hables coño!!
Se dice...