En Pontevedra hay personajes, individuos, dignos de mención, por muchos y diversos motivos, muchos de ellos entrañables y dignos de mención y recuerdo. Pero hoy quiero hablar de un sinvergüenza, de un auténtico sinvergüenza, creo que conocido para gran parte de los pontevedreses.
El individuo en cuestión, del cual no voy a decir el nombre, por que no lo se y por que tampoco quiero saberlo, pasea día sí y día también por el centro de Pontevedra pidiendo dinero a los viandantes cual persona realmente necesitada. El hombre con su andar desgarbado aborda a cada persona que ve para pedir 1 euro, siempre un solo euro.
Lo que resulta cómico, es la excusa que el individuo en cuestión utiliza. En las múltiples ocasiones que me ha abordado, ha utilizado excusas que pasan desde la necesidad de 1 euro para gasolina, por haberse quedado sin ella y necesita desplazarse a cualquier lugar; a la necesidad de ese euro para pagar una multa, pues tiene 59 euros cuando la multa es de 60. Estas 2, entre otras, me las ha contado ese caradura.
Además a esto siempre le suma el agravante de que dice ser un visitante en la ciudad.
El colmo de los colmos me lo han contado hoy. Por motivos personales hoy he tenido que visitar a un familiar en el por todos conocidos Hospital Provincial. Allí me han contado que este sinvergüenza el pasado domingo se presentó en todas y cada una de las habitaciones del ala donde se encontraba mi pariente para pedir ese dichoso euro con una de las excusas antes comentadas. Realmente patético.
No acabo de explicarme como la seguridad del hospital no llegó a darse cuenta de la entrada de ese individuo, pues me parece que no debe ser la primera vez que lo hace.
Vergonzoso. Desde aquí les pido a todos y cada uno de los pontevedreses que alguna vez se hayan visto abordados por tal caradura, o que en un futuro se puedan encontrar con alguien que les cuenta tal milonga que en ningún caso le den un solo céntimo a este personaje. Es más, les pido que si ven que alguien hace el amago de darle algo vayan a su vera y le digan lo estafador que es este hombre.
Si no lo digo reviento, pero es que me pone de los nervios. Es más que lamentable que existan personas así.
Es un timo de los llamados fáciles. Consiste en que un grupo de personas se las ingenian para rociar al elegido con algún líquido para de seguido y como se comportaría un buen ciudadano cívico y honrado, ofrecerse a limpiarle la prenda manchada. Entre tanto, a la vez que se procede a limpiar la prenda, se “limpia” también todo el dinero que tenga encima el timado. Esto se suele hacer tras elegir a un usuario de alguna sucursal bancaria para luego literalmente desplumarlo.
Fueron muchos los clientes que alertaron de este problema a los responsables de 
Debido a esto último, la policía si que alerta a la población para que se fije cuando tengan que utilizar un cajero y que intenten visualizar bien el aparato para ver si identifican si hay algo raro en la terminal. Además también se aconseja que cuando se vaya a marcar el número secreto de nuestra tarjeta personal, se intente tapar un poco el marcado para evitar posibles grabaciones.
Se dice...