El conflicto entre el concello de Pontevedra, personalizado en el alcalde Fernández Lores y el concejal de personal García Lores, y el sector crítico de los bomberos cada día toma un cariz peor.
En la mañana de ayer se vivió un momento penoso, indigno de cualquier ciudad. Se celebraba la inauguración de las calles San Román y Manuel Quiroga. Cuando se procedía a la inauguración de la calle San Román, un grupo compuesto por 11 bomberos comenzó a increpar al alcalde y vociferando contra los políticos del gobierno municipal. El grupo de bomberos incluso portaba una pancarta donde se podía leer: “Pontevedra, a la cola de Galicia en seguridad ante las emergencias”. Los bomberos también abordaron a los políticos para pedirles el apoyo a su causa firmando en una hoja de recogida de firmas, por ahora ya tienen 7.800.
Quizás el momento de más tensión se vivió cuando el grupo de bomberos interrumpió al arquitecto municipal cuando estaba explicando las características técnicas de las reformas. En ese momento fue el mismísimo alcalde quien pidió a los agentes de la policía local allí presentes que hicieran callas a “eses señores”. Los bomberos se pusieron en silencio cuando el alcalde tomó la palabra e incluso acabaron con una gran ovación, irónica claro, al fin de la intervención del mandatario.
Con lo que es puramente la inauguración de las calles, al final del evento se puso disfrutar de la interpretación de 3 piezas de violín, una de ellas de Manuel Quiroga, por parte del profesor del Conservatorio David Veiga.
Es importante destacar las nuevas tuberías que se han instalado en las calles. Se trata de los mejores servicios subterráneos que existen en la actualidad y tienen una vida estimada de 100 años. Además también cuentan con la red de gas natural, canalización para el alumbrado y para comunicaciones.
Curiosísimo el dato de la inexistencia de vecinos y comerciantes en este acto. Una porque el “centro histórico” está diezmado demográficamente y empresiaralmente hablando. Y dos porque la gente ya pasa de los políticos y de sus proyectos de ciudad agotados.
También es lamentable que un conflicto laboral, en este caso interno, llegue a esos extremos.
A situación dos bombeiros é unha vergoña! Paréceme incríble que o concello non negocie con eles, PERO XA! Eu xa lles din o meu apoio, asinando o manifiesto das súas reinvindicacións. Convídovos a todos a que asinedes para apoiar ao colectivo, xa que os bombeiros arriscan a súa vida, e a nosa, co actual material que empregan nas súas saídas pola cidade.
En canto a zona vella, hai que dicir que un dos puntos fortes do actual goberno local, e que é moi difícil facer ningunha crítica. Iso vese reflexado na cantidade de premios que recibe. Neste punto creo que non hai queixa.
Un saúdo
Magnífico el resultado obtenido en estas dos calles.
Unánimes los elogios por parte de vecinos y comerciantes.
Los bomberos, unos maleducados que no son otra cosa que carne de expediente.
En cualquier país civilizado no se consentiría que unos empleados municipales acudan a un acto oficial a insultar y faltar al respeto a los representantes de los pontevedreses.