La marcha contra Ence del día de ayer se saldó con la presencia de unas 2.000 personas, según La Voz de Galicia; o cerca de 3.000 personas según el Faro de Vigo y el Diario de Pontevedra.
La marcha tenía el apoyo de 43 asociaciones de Pontevedra y sus alrededores, incluso contaba con los apoyos de los partidos que conforman el gobierno municipal. Es más, incluso estuvieron presentes varias personas afectadas por la planta de Reganosa en Ferrol.
La marcha partió pasadas las 20′30 horas de la plaza de la Herrería y recorrió varias de las calle más céntricas de la ciudad. Tras la marcha, finalizada en la plaza de Curros Enríquez, el actor pontevedrés Celso Bugallo cerró el acto con la lectura de un manifiesto en contra de la empresa y apuntando al gobierno gallego.
Si no fuera por el barullo político que ha generado esta marcha, se quedaría en una anécdota, pues 3.000 personas en una ciudad de más de 81.000 no creo que sean suficientes como para hacer cambiar de opinión a ningún gobierno.
HOla Brugal.
Totalmente deacuerdo contigo. Esta manifestación no procedía y menos aún venía al cuento mientras los responsables políticos de la Xunta de Galicia después de prometer su traslado siguen sin hacer nada.
Un saludo
Por qué se manifiestan contra Ence y no contra la Xunta de Galicia?
Se manifiestan contra Ence por inercia. Llevan haciéndolo años y no cambian su discurso. Sin embargo no se mueven contra los incendios, contra los quitamiedos, ni se mueven contra tantas empresas que contaminan más que Ence, contra tantas injusticias …
A Ence la demonizó Cuiña. Amenazó no sé cuantas veces con cerrarla, con clausurar su vertido, con no autorizar su conexión al emisario.
Luego firmó un convenio con la empresa para regular los efluentes y a partir de ahí, la luna de miel, que concluyó con el Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal porque el que se intentaba:
a) consolidar la fábrica duplicando su producción.
b) montar un aserradero industrial.
c) instalar una fábrica de papel tisú en Lourizán.
d) renovar las instalaciones de depuración.
La actual Xunta de Galicia, con el PSOE al frente, apuesta decididamente por el traslado, pero a través de la negociación y la concertación con la empresa, para intentar conciliar los intereses empresariales con los ecológicos y los sociales.
El Gobierno socialista de Felipe González aprobó en 1988 la Ley de Costas, que redujo las concesiones administrativas a perpetuidad que venían de Franco a un período de 30 años: de ahí el célebre cierre del año 2018.
Dicho lo cual…
¿Por qué hay que manifestarse contra la Xunta?
¿Quién da más? ¿El PP y todas sus barbaridades históricas? ¿El PP de Telmito y su misterioso traslado a “nosesabedonde”?