El inicio de las obras para la construcción del nuevo parking en la plaza de España no solo trae consigo un notable impacto en el tráfico y en, claro está, la no utilización de la plaza. La mayor parte de estas consecuencias tienen que ver con el concello.
Y es que las aparatosas vallas que cierran el perímetro de la plaza de España hacen que el concello pierda gran parte de su operatividad, sobretodo para su accesibilidad, ya que las numerosas gestiones y trabajos que se llevan a cabo cada día en el concello se hacen dificultosas, formándose en algunos momentos una especie de tapón para entrar y salir del edificio del concello.

Esto ya lo ha pensado la corporación ya que se tiene previsto que se traslade al edificio que hoy en día ocupa la delegación de Hacienda, como paso intermedio al traslado de las dependencias del concello al cuartel de San Fernando, actual facultad de Bellas Artes.
El traslado de las oficinas del concello a las oficinas de Hacienda en la calle Michelena, justo al lado del antiguo Banco de España, se haría efectivo una vez estas dependencias de la Xunta se fueran para el nuevo edificio administrativo de la Xunta en Campolongo.
Este traslado temporal, hasta el final de las obras en la plaza de España, no sería del todo gratuito para el concello, con lo que ya se ha pensado en la posibilidad de ceder el parking que el concello tiene en el edificio Los Mirabeles, justo al lado de los juzgados de A Parda, ya que es clara la necesidad de los juzgados de un buen aparcamiento.
Por otra parte, también se producen problemas con las recepciones y actos institucionales. El concello ya no es el excelente marco que era antes de que se iniciasen las obras y está claro que se necesita un lugar más vistoso para recibir a las personalidades o para realizar actos sociales. El lugar elegido como sustituto será el Pazo de Mugartegui. Esto ya se ha podido comprobar hace 10 días con la recepción que el alcalde dio a las componentes del equipo nacional de natación sincronizada cuando pasaron por Pontevedra para dar una exhibición.
De la misma forma, desde el inicio de las obras, las bodas civiles ya no son en el concello y sí, de nuevo, en el Pazo de Mugartegui. Lo mismo pasará, si no se producen cambios, con otros actos sociales como pueden ser los pregones de las fiestas de la ciudad, aunque estos últimos podrían realizarse en la plaza de la Verdura, al estilo del pregón del Entroido.
Por último, una vez se produzca el traslado de las oficinas municipales, no se descarta que el edificio del concello sufra alguna remodelación o reforma, ya que su estado, según responsables del concello, es de necesidad de una importante reforma.

Así que ya sabemos lo que habrá durante, por lo menos, 2 años y medio más, aunque no se descarta que el tiempo de obra sea mucho mayor, solamente hace falta ver otras obras municipales y ver el tiempo estimado y real que han necesitado.
Se dice...