Si decimos juventud, estamos diciendo movimiento, y si decimos movimiento decimos deporte, son palabras que van siempre ligadas entre ellas. Pero centrémonos un momento en la oferta de canchas deportivas para que los jóvenes podamos hacer deporte. Ya no me voy a poner muy estricto, proponiendo deportes, digamos, más difíciles de jugar como el balonmano, pero si podríamos hablar de canchas para jugar un fútbol-sala, por ejemplo.
Si hacemos un repaso rápido a los posibles terrenos de juego me sale la pista de Campolongo como la única totalmente pública y accesible durante todo el día. Vale, no seamos tan estrictos de nuevo, contemos también con la del instituto Sánchez Cantón y las cada vez más escasas pistas de los colegios de la Junquera, en este momento 3 disponibles. Pues me salen 5 canchas disponibles para jugar al fútbol-sala en la ciudad. Si queréis también podríamos poner alguna más como la del colegio Sagrado Corazón. En fin, que no nos salen muchas más de 6 o 7 como mucho.
Ustedes creen que una ciudad de 80.000 habitantes puede resistir la época de las vacaciones estudiantiles con esta mísera oferta de terrenos de juego?? Y digo en vacaciones por que es cuando más gente suele usar esas pistas.
Además últimamente, no se por qué, las canchas de la Junquera, han sido cerradas con unas verjas metálicas de dos metros de altura, con el consiguiente peligro al saltarlas. Y sí, digo saltarlas por que en algún lugar tendremos que jugar, y si ya son pocos los lugares disponibles no estamos como para dejar de utilizar una pista.
En resumen que los jóvenes pontevedreses no tenemos donde jugarnos un partidito en condiciones, cosa que tengo por costumbre, cada cierto tiempo, y mucho menos en vacaciones, cuando si quieres tener un campo tienes que quedar a las 4 de la tarde para ver si hay alguno libre. En fin que así no vamos a ninguna parte.

Sin embargo esto no es el final, algunos podrán pensar pues no alquilamos un pabellón, cosa que también se puede hacer, pero casi misión imposible. La escasez de terrenos de juego llega también a los clubes pontevedreses, muchos de los cuales tienen que hacer malabares para que todas sus categorías puedan entrenar como mínimo 2 horas a la semana. Esto, claramente significa que nadie puede alquilar los 3 pabellones que hay en la ciudad a no ser que encuentres una fecha en la que no entrene nadie. Por lo que de ahí saco la conclusión de que prácticamente los únicos que pueden utilizar los pabellones deportivos de la ciudad son los deportistas federados.
Esta reflexión solamente quería denunciar los pocos espacios y las dificultades que tenemos los jóvenes pontevedreses para poder hacer un poco de deporte sin estar en un club federado. Esperemos que con el futuro, ojala que no tarde mucho, centro lúdico-deportivo de A Parda la cosa mejore un poco, ya que sino, me parece que en unos años no se podrá jugar al fútbol-sala dentro de Pontevedra.
Siempre lo he criticado. Hace 10 años se podia ir a jugar al estadio de la juventud ya que habia 2 canchas al aire libre sí pero una cancha de futbol y otra de baloncesto, o se podia ir a la Aneja es decir al antiguo edificio de Magisterio(Colegio Manuel Vidal Portela) a jugar donde ahora esta el pabellon universitario. y ahora pasados estos años somos más y tenemos menos sitios donde jugar, despues queremos tener grandes deportistas, aunque si los tenemos y os tratan como a D.Cal….. en fin heche o que hai.
Por cierto Muy buen blog.
A la Aneja, creo que puedes ir, lo que pasa q te cobran si no eres universitario de la U-Vigo.
Por cierto, gracias, jeje, se hace lo que se puede.